Qué plantar en jardineras en la terraza
En resumen, si no tienes tiempo para leerlo todo:
Quieres verde todo el año — enebro columnar, tuya Smaragd, boj o evónimo de Fortune. A cada uno le basta un inserto de 18 l, aunque la tuya es la que más riego necesita.
Quieres color desde mayo — geranio y surfinia al sol, begonia y fucsia en sombra. Basta una jardinera de balcón.
Quieres tapar la terraza del vecino — clemátide, madreselva o hiedra sobre una jardinera con celosía, donde el enrejado y el recipiente son una sola pieza.
Y si lo que estás eligiendo es el macetero, empieza por la tabla de volúmenes de abajo. Decide más sobre la supervivencia de la planta que la especie en sí.
La terraza es un sitio más exigente que el suelo del jardín. Las raíces tienen la tierra que les demos, en verano la jardinera se calienta por todos los lados y en invierno se hiela también por debajo. Por eso la pregunta «qué plantar» son en realidad dos preguntas: qué planta y en qué plantarla. La segunda suele saltarse, y es la que decide si la plantación sobrevive a la primera temporada.
Abajo encontrarás las dos cosas: propuestas de plantas agrupadas según lo que esperas de la terraza, y volúmenes concretos de jardinera en los que esas plantas tienen opciones de crecer.
Primero el volumen, después la especie
El error más frecuente es elegir la planta por el aspecto de la jardinera y no por la cantidad de tierra que hay dentro. De forma orientativa:
| Jardinera | Tierra por planta | Qué plantarás | Ejemplo de nuestro catálogo |
|---|---|---|---|
| jardinera de 6,8 – 14 l | todo el volumen | flores de temporada, aromáticas, vivaces bajas | jardineras de balcón de 45, 65 y 86 cm |
| un inserto, 18 l | 18 l | vivaz, gramínea ornamental, conífera columnar, hortensia | macetero cuadrado, alto de 80 cm |
| dos insertos, 36 l en total | 18 l en cada compartimento | dos plantas una al lado de otra | jardinera rectangular, alta de 55 cm |
| tres insertos, 54 l en total | 18 l en cada compartimento | composición de tres plantas | jardinera grande de 100 cm |
Hay dos cifras de esta tabla que se confunden con facilidad, así que conviene separarlas. Nuestros maceteros llevan un inserto de plástico extraíble de 18 l (cubeta de 30 × 30 cm), y los modelos más grandes admiten dos o tres insertos iguales. 36 y 54 litros son sumas de compartimentos separados, no un único cepellón: cada planta dispone de 18 litros, independientemente del tamaño de la jardinera. El modelo grande da sitio para más plantas juntas, no para una raíz mayor.
El drenaje depende de la línea. El inserto de 18 l de los maceteros de jardín viene con los agujeros hechos de fábrica — no tienes que hacer nada, el plato se compra aparte. En las jardineras de balcón (6,8 / 11 / 14 l) el inserto y el plato son una sola pieza: suelta el plato y taladra tú mismo los agujeros del inserto, o el agua se quedará dentro y las raíces se pudrirán.
El inserto, de paso, hace tres cosas a la vez: la madera no está en contacto permanente con la tierra húmeda, la planta se puede trasplantar sin desmontar la jardinera y en invierno el inserto se puede sacar y mover.
Regla práctica: si dudas entre dos tamaños, elige el mayor. Una planta en una jardinera demasiado pequeña hay que regarla a diario cuando aprieta el calor; en una mayor, cada dos o tres días.

Plantas para todo el año — la terraza también se ve bien en febrero
Es lo que más se espera de una terraza y a la vez lo más difícil de conseguir, porque la planta tiene que pasar el invierno en la jardinera, no en el suelo.
Si solo quieres comparar, abajo tienes lo mismo en una tabla. Las descripciones de cada planta van debajo. A todas les basta un inserto de 18 l, así que la columna que realmente diferencia la elección es el riego.
| Planta | Ubicación | Riego | En invierno en la jardinera |
|---|---|---|---|
| Enebro rastrero y columnar | sol | poco | verde |
| Tuya Smaragd | sol, media sombra | a menudo — es la que antes se dora por sequía | verde |
| Boj | sol, media sombra | moderado | verde |
| Evónimo de Fortune | sombra, media sombra | moderado | verde |
| Acebo | resguardado del viento | moderado | verde, solo fructifica el ejemplar femenino |
| Pieris japonés | media sombra, tierra ácida | a menudo | verde |
| Pícea de Serbia enana, pino mugo | sol | poco | verde |
| Pennisetum | sol | moderado | espigas secas, mal con el invierno húmedo |
| Miscanto | sol | a menudo | espigas secas |
| Cárex | sombra | moderado | verde |
| Lavanda | sol, tierra drenante | poco | se queda |
| Sedum | sol | poco | se queda |
| Hosta | sombra profunda | a menudo | desaparece, vuelve a finales de abril |
Coníferas y plantas de hoja perenne
Enebro rastrero y enebro columnar: los más tolerantes. Aguantan sequía, heladas y pleno sol. Las variedades columnares quedan bien a los lados de la salida a la terraza, y las rastreras junto al borde de la jardinera, cayendo hacia fuera. Mínimo 18 l.
Tuya Smaragd: la elección clásica para una pantalla verde. En jardinera crece más despacio que en el suelo, lo que aquí es una ventaja. Le basta un inserto de 18 l, pero entonces el cepellón es pequeño y el riego tiene que ser regular: es la especie que antes avisa de la sequía, con las puntas doradas.
Boj: admite el recorte en bola o cono y queda muy bien repetido en varias jardineras. Se poda dos veces por temporada: tras el primer brote de mayo y otra vez en agosto, mejor en un día nublado, porque el sol quema las hojas recién cortadas. Ojo con la oruga del boj: da dos generaciones al año, y tres en veranos cálidos, y las orugas invernan en capullos dentro del arbusto, así que hay que revisarlo de abril a septiembre, mirando dentro de la bola y no solo por fuera. Si no quieres estar pendiente, el mismo efecto de forma recortada lo dan el acebo japonés (Ilex crenata) o la madreselva arbustiva (Lonicera nitida), a los que la oruga no ataca.
Evónimo de Fortune: perenne, con las hojas bordeadas de blanco o amarillo. Bueno para sombra y media sombra, donde las coníferas resultan tristes.
Acebo: hojas brillantes y espinosas y frutos rojos que aguantan todo el invierno. Crece despacio, así que mantiene la forma mucho tiempo; necesita una ubicación resguardada, porque el viento helado le quema las hojas. Al comprarlo, lee la descripción de la variedad: el acebo es una planta dioica y solo fructifica el ejemplar femenino, y únicamente si hay un polinizador masculino cerca. Con dos jardineras junto a la entrada, lo más sencillo es una variedad autofértil, por ejemplo 'J.C. van Tol'.
Pieris japonés: perenne, en primavera saca brotes rojos que parecen flores. Necesita media sombra y tierra ácida — pon en el inserto sustrato para rododendros; en tierra de jardín normal amarillea entre los nervios de la hoja. Junto a una pared sur lo pasará mal, y las heladas tardías de mayo pueden estropear los brotes nuevos, así que agradece un sitio resguardado.
Pícea de Serbia en variedad enana y pino mugo: dos coníferas de porte compacto e irregular, si buscas algo distinto a una columna. Las dos aguantan heladas y viento, y a las dos les basta un inserto, porque crecen despacio.
Gramíneas ornamentales
Pennisetum y miscanto dan movimiento a la terraza y mantienen la estructura también en invierno: las espigas secas no se cortan hasta la primavera. A las dos les gusta el sol y a las dos les basta un inserto, con la diferencia de que el miscanto, en variedades grandes, lo llena en dos o tres años y entonces hay que dividirlo.
Cárex funciona en sombra, donde la mayoría de las gramíneas fallan.
De las tres, el pennisetum es el que peor lleva el invierno en jardinera: le perjudica menos el frío que un invierno húmedo y sin nieve con el cepellón helado. Si la jardinera está en un sitio donde se acumula agua, envuélvela con velo de invierno o elige miscanto o cárex, más fiables en este punto.
Vivaces que se quedan en invierno
Lavanda: sol, tierra drenante y nada de agua estancada. Es una planta que muere antes por exceso de riego que por frío. Después de la floración, acorta los tallos alrededor de un tercio, pero no cortes en la parte leñosa y sin hojas: de la madera desnuda la lavanda ya no rebrota y se queda con el hueco de por vida. El sedum perdona un riego olvidado. La hosta es una de las pocas plantas vistosas para sombra profunda, aunque en invierno desaparece del todo y no brota hasta finales de abril: hasta mayo la jardinera parece vacía.
Plantas de temporada — si lo que quieres es color
Las anuales florecen más y durante más tiempo que cualquier planta permanente, pero hay que plantarlas cada año.
Geranio y surfinia son las opciones más seguras para una terraza soleada: florecen de mayo hasta las primeras heladas. Begonia y fucsia florecen en media sombra y sombra. Adelfa y lantana dan un aire mediterráneo, pero en invierno tienen que entrar en una habitación luminosa a unos pocos grados — justo el caso en el que el inserto extraíble ahorra mover la jardinera entera.
A las anuales les bastan 6,8 – 14 l, es decir, una jardinera de balcón. Si plantas varias juntas, cuenta unos 3 – 4 litros de tierra por ejemplar.

Terraza resguardada del vecino
Si la terraza se ve desde fuera, el papel de pantalla lo asumen las trepadoras, pero necesitan un soporte. La jardinera con celosía lo resuelve con una sola pieza: recipiente y enrejado forman una misma estructura, así que no hay que fijar nada a la pared ni clavar nada en el suelo.
Aquí funcionan: la clemátide (florece de forma espectacular y le gusta tener las raíces frescas, conviene taparlas con una planta más baja), la madreselva (cubre rápido y huele al atardecer) y la hiedra como solución de todo el año para zonas sombrías.
Dos apuntes de la práctica. Con la clemátide, elige variedades del grupo viticella y de flor pequeña: en un volumen de tierra limitado se defienden mejor que los grandes híbridos de flor grande y cogen con menos frecuencia la marchitez de los tallos. La hiedra guíala por la celosía, no por la fachada: las raíces adventicias agarran con mucha fuerza y al arrancarlas se llevan el revoco.
Nuestras jardineras con celosía tienen una altura total de 112, 132 o 157 cm, contando el cajón y no solo el enrejado. El ancho se elige aparte, por el número de insertos: 36 cm con uno, 67 cm con dos y 98 cm con tres. La versión más alta, de 157 cm, solo existe en el ancho más estrecho. Para cubrir la celosía en todo el ancho de 98 cm suelen hacer falta dos trepadoras.

Invernada: aquí es donde se pierden las plantaciones
Una planta que inverna en jardinera lo tiene peor que esa misma planta en el suelo: el cepellón se hiela por cuatro lados en vez de por uno. Cuatro cosas que ayudan de verdad:
- Arrima la jardinera a la pared y ponla sobre una base. Junto a la pared hay unos grados más y bastante menos viento, y el hueco de debajo corta el frío que sube del suelo de la terraza. Va muy bien un carro con ruedas, porque facilita mover la jardinera a un sitio resguardado.
- Riega en invierno los días sin helada. Las plantas de hoja perenne transpiran todo el año. La causa más frecuente de que una conífera se seque «por el frío» es sencillamente falta de agua. El mes más peligroso es febrero: el sol ya calienta, la planta transpira, pero el cepellón está helado y no tiene con qué reponer. Por eso, en esa época, no pongas las perennes a pleno sol o dales sombra con un velo de invierno.
- Protege, pero no cierres. Velo de invierno alrededor de la jardinera, sí. Plástico, no: debajo se acumula humedad y las raíces se pudren.
- No dejes agua en el plato. El agua helada debajo de la jardinera es el camino más corto para que reviente el cepellón.
- Las especies no resistentes al frío, adentro. La adelfa, la lantana y el olivo no pasan el invierno en la terraza por mucho que las tapes: esas tienen que entrar en casa.

Qué no plantar en una jardinera de terraza
Tres grupos que fallan en jardinera más a menudo de lo que sugieren las fotos de internet:
Plantas con raíz pivotante profunda: altramuz, gordolobo, amapola oriental. La raíz crece hacia abajo, en la jardinera llega enseguida al fondo y la planta deja de crecer.
Especies que se extienden por estolones: menta, cinta (Phalaris), campánula. En el suelo ya resultan molestas; en jardinera ocupan todo el cepellón en una temporada y desplazan a las vecinas. Si quieres menta, dale su propio inserto. No es el caso de las gramíneas cespitosas: la calamagrostis 'Karl Foerster', pese a su fama, crece en mata compacta y va muy bien en jardinera.
Árboles frutales grandes y arbustos de copa amplia: ni la jardinera más grande basta para su sistema radicular, y conviene recordar que sus 54 litros son tres compartimentos de 18, no un solo cepellón. La excepción son las variedades enanas y columnares seleccionadas justo para recipientes.
Plantas muy tóxicas, si por la terraza andan niños o un perro. Es tóxica la adelfa entera, y también las hojas y los huesos del laurel cerezo y los frutos del acebo y de la hiedra. No significa que haya que renunciar a ellas, pero no las pongas junto a la mesa a la altura de la mano de un niño.
Tierra y riego
Qué sustrato usar, con qué frecuencia regar y con qué abonar lo hemos explicado aparte, junto con las excepciones del brezo y de la lavanda, en el artículo qué plantar en la jardinera. Aquí van dos cosas propias de la terraza.
Riega por la mañana. Al mediodía buena parte del agua se evapora antes de llegar a las raíces, y regar por la noche deja las hojas mojadas toda la noche, lo que favorece los hongos. Una gota de agua sobre la hoja no quema la planta al sol — eso es un mito —, pero el riego de la mañana sigue siendo el más eficaz.
La arcilla expandida no sustituye al drenaje. Una capa de 2 – 3 cm ayuda, pero solo si el agua tiene por dónde salir. En un recipiente estanco, el agua simplemente se queda a esa altura.
Preguntas frecuentes
¿Hay que forrar por dentro una jardinera de madera?
En las nuestras no: llevan un inserto de plástico extraíble que separa la tierra de la madera. En las jardineras sin inserto se suele usar lámina de jardinería con cortes para el drenaje; la lámina sola, sin agujeros, retiene el agua y acelera la pudrición.
¿Cuánto dura una jardinera de madera en la terraza?
Nuestros maceteros son de abeto tratado en autoclave, es decir, protegido en todo su espesor y no solo en la superficie. La vida útil se alarga si la colocas sobre una base en lugar de directamente sobre el suelo mojado.

